De cómo empiezan
O terminan las cosas
Sé muy poco
Me apetece hablar
De una historia
No sé muy bien como hacerlo...
Trata de una mujer
Enamorada
Encerrada en la brevedad de su ser
Persiguiendo
Un sueño malentendido
Llorando
La débil traición de su cuerpo.
Trata
De cómo se convierte con el tiempo
Una chica joven y sonriente
En el reflejo de un recuerdo.
Supongo que
Ese candor tranquilo
Del pecho en el que te apoyaste
Arrimó tus latidos
Al lejano ritmo marino
Que florecía en tu niñez.
Supongo que no creíste entonces
Arrimarte a una caja de metal frío
Ya era tarde, tu cabeza acompasada
Bullía en su interior
Y te sentiste como un pequeño tambor
Agitándote muy despacio
Retumbando sutil y a tu manera
En el mundo.
Un día
Te diste cuenta
Que tus manos se estiraban
Para atrapar su mundo
Y el cuerpo te dolía
Como ibas a saberlo
Tranquila...
Luego
La caída de los ojos
Ante el aburrimiento
El espejo y las arrugas futuras,
o las presentes,
(el tiempo
es tan viciosamente móvil)
Luego tus convicciones
Tu recta moral
Tu creencia firme
Tu amor congelado.
Estás sola de pie en un sitio
Que no te esperabas
Si
Por lo menos
Pudiese rescatarte.
Pero me temo
Que tienes el rostro
Tallado en la madera
Sufrirás para siempre
Hasta que él
Se apague...
Echaría
Unas cuantas lágrimas por ti
Pero
Solo es otra cosa de la vida
Solo te diré que el mundo
A veces
Es triste
Que no todas las historias
Terminan...
Y te escribiré un poema
Relativamente largo
Porque te he tenido a mi lado
Y he sufrido por tus dolores
Eres tú,
Y eres muchas más,
Mujeres
Dolidas
Siempre acurrucadas
En un trozo de sofá
Haciendo girar un poco de pelo
Entre vuestros dedos
Equilibrando
El dolor
Con el delirio
Tallando en corazones grises
Aquel hombre que no veis.
Siempre esperando
Un sueño por estrenar...
Un algo
Aquel juguete brillante
que os prometieron...
La libertad
Suena: Pink Floyd - High Hopes








