lunes, 13 de octubre de 2008

La historia de una piedra



El caso es que levantado de una duermevela

y aliviado de un dolor de costado

el olor a lluvia

los zapatos mojados

el choque de la luz de las farolas

es todo

gris igual

¿no?

y ya voy un pie por delante

cuando

lo quiero destruir todo

(mi impaciencia congénita

me pide nuevas ambiciones

siempre sediento

de algo más por sentir...)

de golpe

miro alejándose

una piedra por la lluvia

su dócil fluir

su

domada sien calcárea

su historia

es tan buena como la mía

como lo es cada gramo

pulido e inmortal de mi vida

cada mirada distraída

que no iba a ninguna parte

igual de válido
por lo menos

¿por qué necesito

luces ostentosas

banales demostraciones

de mi felicidad?

Si me paro a detener un día gris

Y comprendo

Si puedo detener una millonésima

El tiempo

Y decirme que no es el color

Que si quisiera

Sería

La brizna de hierba

El todo


“has hecho muchas cosas

en la vida, ¡que interesante!”

me soltó sin ningún interés

una chica sin rostro

que ya no recuerdo

y no sé puede que si

pero

de que va el tema

¿de pisar muchos sitios

de probar muchas vidas?

¿O de comprender ni que sea

la historia de una piedra...?

Suena: Neil Young – Cortez the killer


4 comentarios:

Janko dijo...

Tot és vàlid i important, fins i tot les pedres, però la vida és tan curta que no podem abarcar-ho tot, i per això ens construim les nostres jerarquies de importancia

Raquel Fernández dijo...

Es el mejor poema que leí hoy, y he leído muchísimos. Me pareció maravilloso.
Un abrazo.

DKaW_ dijo...

tere, cert, tot i que moltes vegades em preocupa pensar en si estic parlant en termes que en gran part no entenc.

DKaW_ dijo...

raquel, demasiado merito por solo una piedra, gracias por ser tan generosa con tus comentarios