En una noche intranquila
Y cargado del tembloroso sudor
De la inquietud
Salió de mi cuerpo
Un alarido
De dolor clamando por salir
Y tras de si
Un puñal clavado
Chorreando
Palabras hostiles
En mi corazón.
Batiendo las alas
Como una mariposa
A contracorriente
Contra el gran soplo de viento
De la montaña
Arranqué por fin
Los marcos de la ventana
Y solo una gran grieta en la pared
Negra y cienagosa
O eso creía
Hasta que me atreví
A deslizarme por sus caderas
Y simplemente
Atravesarla.
Copos de nieve
Extraños y silenciosos
En un rincón
Flores tardías
De rostro frío
Pero bellas
Resplandor
En forma
De carmín pastel
Diablesas carmesí
Y una gran piedra
Para una gran honda
Y mi brazo se decide
Arráncala
O arráncate la vida.
Vacuidad aprisionada
El monstruo de piedra
En forma de lápida
¡Sobre mí!
Astillas y estalagmitas
De rojos gritos
En mis oídos
Dolor sordo
Palabras
Equívocas
En silencio regreso junto a mis ojos negros
Primero trepo las piedras
Salto y tiro un parterre de flores
Ando por el bosque de las ciénagas
Paro un momento
Resoplo fuertemente
Me maldigo…
Valor, orgullo, coraje…
Para que sirven…
Para que
Me devuelven
A mi ventana
Un dulce sol acaricia mi piel
Y
He arrancado la piedra
Que sujetaba mi ventana
Junto a una gran marca de sudor
Me sonrío
Al final también te sobreviví a ti.








