
Me muevo
Sobre una voz gruesa
Es un poco
Un cuento reincidente
Pero
Se que a pesar de todo
Soy yo el que lo escribe
Cuando me pierdo
Y no encuentro las riendas
De mi cabeza
Cuando me estrello
Contra el estrellado cielo
Por no poder ser más
Se que soy yo
El que lo está haciendo.
Ahora me he metido en otra historia
Estoy arrancándome el alma
De un extremo a otro
Rasgándola en dos pedazos
Que batallan como fieras quimeras
Por ser los dueños de mis lágrimas.
Se aserena la tarde
Con una cenicienta flor
Curada de espantos
Se la traga el rugido indiferente
Del metal seco de la noche
Se funde su acero endeble
Con el hervor sufrido
Del sol invernal.
Ando sobre brasas heladas
Buscando el devenir de mis instantes
Y estoy flotando sobre las cosas
Y quiero caer en tus brazos mojados
De tristezas y de lloviznas tardías
Y decir que coño que ya basta
De pelear toda la vida.
En vez de eso
Me digo
Soy yo el que se levanta
Yo el que se marcha
Yo el que se mata
Yo el que me convierto
En una fría masa de nubes
Que me domina
Como antes
Me convertí porque quería
En el perfil de un beso amargo.
Y no me detengo
No porque vaya a ningún sitio
Porque soy un extranjero en todas partes
Solo porque
No puedo detener mi corazón
Y no es por nada ni ninguna cosa
Solo porque soy yo el que lo bombea.
Suena: Audioslave – Shadow of the sun
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