
El viento viaja
Y se va
Ese es el misterio de la vida.
Llamé a una puerta desconocida
Un perfume sonrojado
Coloreó mi universo de dulces albores
Tenía que ser
Un socavón en una página polvorienta
Pero me dejó sonriendo
Cuando creí que me enfrentaría
A la primavera menos enloquecida
De la historia.
He dejado tras de mí
Un halo sorprendido de voces
Aún hay un eco de candor escondido
Que nunca podré arrancar del todo.
Fuera
Tras la ventana
El mundo sigue con sus sonrisas
La gente se mueve tras sus cabezas
No todos son
Indiferentes cuencos
Atiborrados de vacío,
Algunos sueñan con algo
Otros se retuercen con tristeza
Cuando se les cae la noche encima
Muchos aman
O han amado
Muchos han sufrido
Y tienen la marca del mundo
En sus miradas.
Tu ya no estás aquí
Ni sé que ha pasado
Con esa voz que destruyó
El cielo en el que creía,
Pero el viento sigue soplando
Y soy su hoja voladora
Y salto de otoño a invierno
Con un corazón liberado
De sensaciones confusas y dolorosas
Y llega una primavera
No se si trágica o mágica
Será en todo caso
Una primavera en el aire
Mi vida será la moneda de la vida
Y en su dorso brillará un destello
¿serás tú?
¿será un deseo?
¿será la antesala
de un bóveda para una noche
aliñada de verano?
No tardaré mucho en saberlo
Quedan en el aire flores sin destino
Y mis manos atan sus tenues raíces
A un devenir no muy lejano...
2 comentarios:
Qué extraños resultan ciertos estados de ánimo cuando arriba la supuestamente milagrosa primavera. Nos bombardean desde los medios de comunicación, desde los jardines, desde las sonrisas de los otros exigiéndonos una felicidad que no sentimos. Las ausencias son mucho más cómodas en otoño, cuando nos dan permiso para la melancolía.
Muy bellos los dos poemas.
Un beso.
Que razón raquel, de hecho yo creo que un 80% de la población se enamora solo pq es temporada xd
Saludos y gracias por pasar.
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